
Crear, expresando lo que veía y sentía, fue mi manera de existir, desde el principio, lo que me rodeaba no me dejaba indiferente y me gustaba compartir. Influenciada por el mar, los paisajes, estratos de las rocas, los poetas y la música del país vasco, sin olvidar las personas que me rodeaban, sobre todo, mi madre. Todo lo que me hacía vibrar. La luna, las amapolas, las nubes. Mi expresión, al principio era PINTURA FIGURATIVA.
Al irme a vivir a París, mi mundo interior cambió poco a poco, fue como irme mas allá del horizonte, sin límites: otros paisajes, otras personas, caminos. Culturas, poesías y músicas diferentes, abriéndome más a la necesidad de perfección en ética y estética, implicándome en la justicia social de diferentes formas y concentrándome sobre todo en el histórico cercano a mí y mi entorno, y en los ideales de España y Francia, con las enseñanzas e inspiraciones de la guerra de España, el Fascismo, y la Comuna de París. Necesidad vital de Anarquismo. No se puede crear sin libertad… Después, llegó el tango a mi vida, creando la armonía necesaria para mí, formando parte de mi ADN emocional, abriéndome cada vez más. Lo que importaba, era mi necesidad interior de evasión permanente, que me venía bien para mi carácter rebelde e insumiso y el deseo de existir fuera de todo contexto, buscando una intuición personal y poética sin reglas, sólo la libertad al final de toda búsqueda.
Mis medios de comunicación y técnicas se multiplicaron, pasando a la EXPRESIÓN ABSTRACTA y utilizando además de la pintura acrílica y óleo, collages y materias orgánicas. Esculturas en papel y cartón, grabado, técnicas mixtas, garabatos, gaufrages, dripping y otorgando gran importancia al azar, al subconsciente y a la emoción del instante. Esta aventura me llevó a la idea del LIBRO, gran concepto de base del conocimiento, pero para mí, un camino nuevo, ideas nuevas, mías. Libros de artista, principalmente blancos, sin ideas escritas, con rotos y rasgados por donde la luz se escapa, circula. Sensaciones y emociones. La luz se convierte en lo más importante de la obra, con el espacio abierto, en la que el horizonte y límites ya no existen. El soporte, (el papel), sirve sólo para que se vea la luz y el espacio.
Con todos estos cambios, sin embargo, los papeles rasgados de mis esculturas, parecen salir del principio de los trazos de mis cuadros con espátula, figurativos pero muy al borde del abstracto de los años 70. Un ejemplo es el cuadro “Campos de Castilla” que figuró en 2005 en la exposición del Kubo de San Sebastián, con la colección de La Kutxa, “Arte para un siglo”. Mis esculturas abstractas en papel, recuerdan estos trazos, sin pensarlo, sin darme cuenta, a pesar de las transformaciones, todo esta guardado en el subconsciente en la obra, de alguna manera ….