
"Chari Goyeneche, pintora-pintora, ama el color puro y las texturas del papel y los cristales como los buenos pintores fauvistas, moviéndose de una manera perfecta en la onda cromática e iconográfica de Yves Klein y de Georgia O´Keeffe.Por una parte busca en los repertorios fitomórficos y geométricos, de flores, paisajes y planetas, un universo de formas simples, pero de gran impacto cromático y luminoso. Por otra parte, busca en las sutiles texturas de papeles y cristales,la sensualidad innata. Son como fogonazos al ojo, como reclamo para el tacto y hacia la misma pupila.La pintura de CHARI GOYENECHE lleva muchos años recreándose en sí misma.Sus inmensas flores, que ocupan todo el cuadro, cortadas a sangre en algunos de sus lados, cubiertas de cristales en su núcleo central y restallantes de color y de vida.Pero también, sus universos marinos y celestes, azules y blancos, cargados de texturas, albinas y cremosas reivindican un mundo sutil y evanescente, que puede contemplarse en las noches de plenilunio y de bonanza.Hay como una cierta calma beatífica en la pintura de Chari por un lado y algo de pasión desatada.Por otro, en su núcleo más profundo hay en todas ellas, como gemidos y susurros de silencios y pasiones soterradas. Se trata de una pintura de grandes sonidos y resonancia."
— Edorta Kortadi
CHARI GOYENECHE: LUNAS, ESTELAS Y DISCOS SOLARES Chari Goyeneche, artista afincada en París que frecuentemente expone en Gipuzkoa, presenta su última obra en la Galería Ekain de Donostia e Ispilu de Zarautz en la línea de creación que viene haciendo durante la última década. Se trata de collages de papeles naturales y papeles de seda tratados a manera de mediorelieves, aderezados con cáscaras de huevo blanco y carborudum negro, así como con elementos vegetales y perforaciones varias, que dotan a su obra de una cierta sobriedad de conceptos, así como de un carácter fresco y poético al mismo tiempo.La artista conecta en cuanto a sus repertorios iconográficos con los artistas del Grupo Gaur, plasmando lunas (ilargiak), estelas (hilharriak), y discos solares (eguzkiloreak) de carácter geométrico, trazados con papeles naturales rasgados y alabeados a mano y perforados, que inserta sobre fondos de texturas magras y rugosas, creando tensiones visuales y táctiles de gran refinamiento y calidad expresiva.TRIDIMENSIONALES Digamos de entrada que se mueve en parámetros paralelos en el ámbito del collage a los de Néstor Basterretxea y Jorge Oteiza, pero en el caso de Goyeneche, con acentos más tridimensionales, líricos y los de aquellos y más cercanos a la abstracción lírica y expresiva.Parece mentira que con tan poco se pueda decir tanto, como ya lo dijeron Jung y el psicoanálisis profundo en su interpretación de los símbolos, la esfera, el cuadrado, sus partes y cuadrantes y todo lo relativo a ellos. Pues bien, Goyeneche, tras su incursión en el mundo vegetal y floral de etapas anteriores, viene optando últimamente por este otro, más astrolático, tan cercano al mundo tradicional y moderno vasco, y por ende al imaginario y repertorio universal del ser humano. Hay algo por parte de Chari de evocación telúrica de su tierra, desde el exilio y la capital del Sena, hay como una llamada de la naturaleza, de la noche y el día, de las aguas del mar en su más rasgado y expresivo collage Olatu-Talka (Rompeolas), que es uno de los más arriesgados y logrados.La artista, toda sensibilidad y fineza, desarrolla en formatos pequeños y medios una obra cargada de acentos poéticos y líricos, que realiza a manera de puzzle y construcción artesanal con sus manos, pero que requieren un desarrollo mental previo de gran análisis y precisión conceptual.Lo que parece fácil no lo es tanto, y el artista debe medir cuándo para y hasta dónde debe llegar su propuestas para no caer en el fracaso. Y Chari posee en grado sumo el espíritu de geometría y de fineza tan alabado por Descartes y por los grandes geómetros y urbanistas franceses, para pararse en el límite exacto.
— Edorta Kortadi, 2014
Es razonable que la presentación literaria de una exposición abunde en halagos sobre las excelencias de su autor. Sin embargo hemos de advertir que sobre la que nos ocupa, damos fe que cualquier empleo de calificativos de esa índole se ajusta pero a la corta a la rotunda calidad de esta artista.Goyeneche es la clara manifestación de una potente actitud vital canalizada hacia los caminos de la creación artística. Sus singulares trabajos manifiestan la envidiable condición, por infrecuente, de sumar verdadera sensibilidad, juego creativo y laboriosidad, cualidades imposibles de adquirir en comercio alguno si no fuese porque son proyecciones naturales de su exasperante personalidad infatigable por la investigación plástica.Como resultado de lo dicho ahora tenemos la oportunidad de contemplar sus deliciosas pinturas y collages, en las que la organizada construcción se armoniza con la espontaneidad del gesto gráfico, sorprendente sentido del color y desenfadas texturas, adherencias o superposiciones que también anuncian innegable voluntad escultórica. Así lo demuestran las colecciones de libros; manuales los unos como cuadernos escolares y grandes, con vocación de escultura estática los otros cuyos roturas y perforaciones componen espectaculares sinfonías de luz, volumen y matices de color que al espectador advertido o no nos sorprenden tanto por su pulcritud y efecto visual como por su hermosa sencillez.Pero las formas exigen que exista cuando menos un mínimo factor ácido para perfeccionar un comentario crítico o parecería otra cosa y por ello no evitaremos reprocharle a Goyeneche la escasa frecuencia de sus visitas desde París, su residencia habitual, donde tampoco es desapercibida y si igualmente admirada.
— Daniel J. Txopitea
Su trabajo de artista se relaciona con una trayectoria muy larga con el juego y las texturas que provoca al papel. Si en sus comienzos, además de su etapa figurativa, lograba unir arte personal e inconfundible al rasgar y componer su serie de Libros escultura, en la actualidad, en plena madurez ha alcanzado la sabiduría artística con la sensibilidad más elegante y sutil, empleando múltiples técnicas con gran dominio: collages, serigrafía, grabados.
— Mª José Aranzasti
Rebelde y cándida es lo primero que me viene a la mente con Chari Goyeneche. Después colores y materias naturales y simples, después la energía en todas partes.Su Atanor es un condensado de materias vivas en constante mutación. Flujo y reflujo. Movimiento marino, urgencia... Todo es urgencia con ella, todo es vital y bajo presión.En su taller la luz y las vibraciones se acordan solas al unísono, sin ni siquiera su participación. Se hace sólo. El lugar es la continuidad de su pensamiento. Una ecuación con desconocidas vibraciones. Mientras habla corriendo de un lugar a otro, pincel en la mano, cáscaras de huevos blancos en la otra, hace bailar la lluvia de sus ideas con una simplicidad desarmante. Paradójicamente no se dispersa, al contrario todo está liado y todo es independiente a la vez y todo se sincroniza...ella vuelve a su obra, superpone una placa geológica sobre el soporte y la magia interviene, así, sin restricciones.La obra toma forma y susurra otro universo, otro campo de conciencia.
— Lewis Barnay
Goyeneche es una artista que se mueve perfectamente bien entre terrenos fronterizos, como los de los libros de artistas, cuya inicial raigambre vanguardista asume con lírica serenidad cuando los implanta en el espacio, y con severo dramatismo cuando decide refugiarlos en el muro. Es una artista que domina con personales facultades el "collage", procedimientos gráficos y el grafismo directo.Cada una de estas composiciones nos introduce en un mundo inseguro, pero no caprichoso. Son temas, técnicas y procedimientos dirigidos a hacer patente el parejo valor que en arte tienen creación y destrucción. Los resultados nada tienen que ver con la previa composición: es solamente el remate final el que se encarga de ella, ese momento mágico en el que ya nada puede eliminarse, pues la obra se vendría abajo.l
— Carmen Pallarés
...En esta exposición lo que nos llama la atención, son las esculturas, que se sitúan dentro de la línea de "Arte Conceptual", en ellas es donde más empeño pone en buscar ideas propias.Varios libros gigantes aparecen en Teilatupe, el ellos no hay letras, pero nos ofrece unos huecos, agujereados por el pensamiento de cada uno o erosionados por no sabemos qué...Ofrezco éstos libros al espectador, para que cada uno imagine lo que quiera. El libro ha sido siempre símbolo de la verdad, y presencia material del saber, pero al mismo tiempo en la medida que muestra dogmas, parece arriesgado, o peligroso y por eso yo he preferido dejarlos agujereados y en blanco."...En algunos, podemos ver los maravilloso efectos de la luz que penetra por la ventana, todo ello fruto de la búsqueda y experimentación en este largo trabajo.Resulta difícil salir con una idea clara de esta exposición, en donde se entremezclan las esculturas, el grabado y las serigrafías la autora pretende que se entremezclen las esculturas, el grabado y las serigrafías, la autora pretende que sea una invitación a sumergirse en su proceso interior.
— J. A.
Gesto.Romper, sintiendo el crujido y el desgarro de la materia en el tacto del alma y penetrar el roto poco a poco buscando profundidad y forma, la profundidad de la luz y la forma en el aire y la materia. Juegos de gesto y la expresión, buscando espacios nuevos.Chari Goyeneche trabaja con un material: el papel.Formas gestuales.Hay algo de regreso al claustro materno. Y el blanco del papel y de la luz jugando y definiendo hasta la incorporación sutil del color a la materia blanca.Hay sentimientos, vivencia y experiencia en éstas formas estáticas.Otro gesto.Chari, llena de vida, como una pajarita de papel.
— Juan Cruz Unzurrunzaga, 1986
«Es una artista consolidada, un referente del arte vasco del siglo XX y una maestra de la abstracción y del collage»
— BARIS (Galería RÉPLIKA)
GOYENECHE: SIEMPRE EL PAPELChari Goyeneche ha logrado, en esta técnica, una indudable maestría, que le permite a la vez plasmar con exactitud su propio universo de sensaciones y aportar una serie de innovaciones de gran interés. Los papeles rasgados, con toda clase de calidades, nos hablan de lo arrancado, poseen su propio sonido y se refieren inequivocamente a un gesto, a una actitud. Sobre grandes superficies y entre ágiles grafismos y pinceladas, los trozos de papel se acumulan formando laminas y estratos, grandes volúmenes. A veces intuimos un paisaje, el mar, el interior de una cueva...Pero siempre, esa sensación de disfrute, la intensidad de un mundo interior rico y dinámico que encuentra su equilibrio en las composiciones complejas y en la exposición de misterios.
— Javier Rubio Nomblot (Gallería Ra del Rey, Madrid)
LA MAGIA SILENCIOSA DE CHARI GOYENECHEChari Goyeneche, la singular artista Zarautzarra, residente ahora en París, ha elegido el señero Real Sitio de Aranjuez, para mostrar sus creaciones abstractas, exaltadamente líricas en su médula conceptual y bellísimas por su lenguaje pictográfico, en su regreso exposicional a España.Es posiblemente, Chari, la pintora española actual que tiene una mayor proyección internacional por su trayectoria estética. Difícilmente puede encontrarse otra que haya sido capaz de lograr éxitos expositivos, no solamente en media Europa y sobre toda la geografía Francesa, sino en el propio Grand Palais de París y en el Coliseum neoyorquino.Tienen sus creaciones abstractas unas coordenadas y unas "lignes de force" que se mantienen inalterables en todas las parcelas expresivas que pisa firmemente esta vasca implacable y autoexigente. Hay en sus obras, silencios y serenidades que se acompasan a su refinado cromatismo y a la poética conjugación de las gamas tonales, y que concuerdan con entramados sutiles y misteriosos texturales y la adición rotunda de grafismos, que son en la reiteración de sus circunvoluciones remates decisivos. Y esas características esenciales de su arte brillan con idéntico fulgor en sutilísimos "collages", en sorpresivas esculturas gestuales que ennoblecen la humilde materia de papel, en composiciones con materiales específicamente pictóricos y en deliciosos grabados.
— Antonio Cobos (Decano de la Crítica de Arte Española)
GOYENECHE es una artísta que se mueve perfectamente bien entre varios terrenos fronterizos, esos en los que nunca se puede bajar la guardia; terrenos como los que los libros de artista, cuya inicial raigambre vanguardista asume con lírica serenidad cuando los implanta en el espacio, y con severo dramatismo cuando, deshojados, decide refugiarlos en el muro. Es una artista que domina con muy personales facultades la técnica del collage, diversos procedimientos gráficos y el grafismo directo en el que sabe, siempre oportunamente, soltar la mano y el sentimiento.Goyeneche trata en su catálogo -que no renuncia a ser una creación más- de darnos pistas enunciativas para internarnos en la compresión de sus obras, pero yo opino que esas pistas nos llevan a tantos puertos que es preferible olvidarse de ellas y dejarse invadir, como decía Ortega, por el sentido de la fábula que anida siempre en el drama que es la vida. Si lo hacemos así, cada una de estas composiciones (...) nos introducen en un mundo presidido por la livianidad, inseguro, cambiante, pero paradójimante no tornadizo, no caprichoso, no trivial; un mundo en el que el ser humano pudiera habitar si, como en los astros, la gravedad no tuviera tan medular parte en su existencia. Son datos de un caos minuciosamente compuesto, atentamente calibrado, un caos de papel sensualmente rasgado una y otra vez, planos cuya integridad se ve sacrificada, solapada, dispuesta para un nuevo alumbramiento (...).La obra de esta artista, tiene un sello ya inconfundible, y me alegrar comprobar que vuelve a exponer en España, con obras tan rotundas como las que ahora mismo muestra en Madrid.
— C. Pallarés
BLANCO Y SILENCIO, GOYENECHEEntramos en el dominante mundo de lo frágil y para ello ha sido elegida una galería ciertamente adecuada, Orfila 3 (...). Goyeneche pinta óleos y realiza collages y monotipos, pero su particularidad diferenciadora, en este momento, son los "Libros de artistas", de los que en Orfila, nos deja ver un buen número con sus variaciones.También se encuentra representada en esa otra, lamentable por la inadecuada, nula, promoción que se ha hecho de ella. Son sus libros, inutilidades para las deshoras, sumario de ideas que no están escritas son ilustraciones arrancadas por superfluas páginas depositarias de huellas de nebulosas de ensueños y de intimidades, horadas dejándonos el rastro, el rasgo del encuentro sublimado y lírico con el mundo de lo hermoso e inmaculado.Libros no aptos para ser leídos, de tipografía inexistente, hechos para ser mirados, tocados, y amados.Evidencias de la necesidad de la página en blanco, de lo blanco con su infinita carga de connotaciones de todo tipo.Blanco en concepto y sus múltiples aceptaciones que nos llevan al quebranto y fragmentación, a la otra necesidad, la de la ruptura como exploración de la superficie, en este caso grueso pasta de papel hecha a mano, fuertemente texturado, papel hecho para gozar de su rotura, en liberación, transparentando sus lugares ocultos.Metáforas visuales de los libros de Goyeneche, hechas con la fatalidad del rito de la destrucción, superficies de papel como umbral entre la certeza y el agujero magnético y sin fondo. Pliegos de pasta en formatos de dimensión estática, aniquilados por la oquedad. Ejercicio de la mano trasgesora de cavernas, simas para la pasión y el misterio, el consuelo y la melancolía. Sonidos y gritos de la trasgresión que deberían estar acompañando la exposición, crugidos del papel que nos han sido usurpados y serían otra obra de arte, música de papel (...).
— Carlos Sánchez (Galería Orfila, Madrid, febrero 1988).
EL COLLAGE TRIDIMENSIONAL DE GOYENECHEChari Goyeneche es una fecunda trabajadora que no ha cesado de investigar los efectos plásticos del papel y su técnica artística más conocida: El Collage.Esta palabra Francesa deriva del verbo de esta lengua "Coller" (pegar). También define los cuadros o las interpretaciones pictóricas que han sido realizadas por el método de fijar una serie de trozos de papel, tela o cualquier otro tipo de soporte o superficie. Esta técnica fue inicialmente utilizada por los primeros cubistas entre los que se cuentan Picasso y Braque. Estos pintores acostumbran a fijar hojas de periódicos o de cualquier otro tipo de papel sobre sus composiciones, lo que las daba una apariencia chocante y de un gran efecto visual pues aportaba a las realizaciones matices y texturas innovadoras. Los dadaistas y fauvistas, principalmente Matisse en su última época utilizaron esta técnica, ralizando este pintor obras exclusivamente con tiras de papel.La importancia de este medio de expresión derivaría más tarde en lo que se conoce por pintura matérica (...). Las posibilidades de expresión con este tipo de materiales son infintas y la investigación en este campo no ha terminado.Chari Goyeneche pertenece a este tipo de artistas, manipuladores matéricos, y sus experiencias de inmejorable maestría resultan sobremanera novedosas y dan como resultados estructuras visuales en papel y grabado de un gran atractivo.Goyeneche dispone en los apoyos papeles de diferentes texturas, a veces laceradas por el tórculo, que imprime en las mimas incisiones de un enorme contenido plástico. Las tiras de papel yuxtapuestas o superpuestas unas con otras, campean por toda la superficie de las composiciones, semejando con ondulaciones hermosos campos de relieve tridimensional. Esta novedad en la disposición y técnica del collage hace de la obra de esta artista un espectáculo visual sorprendente.
— Agustín Fco. Martínez Carbajo (Ra del Rey, 1994, Madrid).